Streetwear
Drops, preventa e Instagram Shop
Tienda D2C para una marca de streetwear: drops con cuenta atrás, preventa con límite por variante, configurador conectado al stock y venta a través de Instagram Shop. El cliente es una marca de streetwear que vende directamente al consumidor (D2C). Su modelo de venta se basa en drops, es decir, lanzamientos de colecciones en un momento muy concreto. Parte de los productos se fabrica en series limitadas y parte se puede personalizar. La comunidad de la marca vive sobre todo en Instagram, así que la tienda también tenía que vender allí.
Un drop tumba una tienda normal en pocos minutos.
- Picos de tráfico en minutos. En un drop, la mayoría de los clientes entra en la tienda en el mismo momento. La tienda tiene que aguantar ese pico sin ralentizarse ni fallar en el carrito.
- Un carrito sin preventa. El carrito estándar da por hecho que la mercancía está en el almacén. La marca quería vender también productos que aún estaban por confeccionar.
- El público está en Instagram. Los clientes descubren los nuevos modelos en redes sociales, no en el buscador. El paso del post a la compra tenía que ser corto.
- La personalización complica el stock. Un producto configurable son muchas combinaciones de variantes. Cada una afecta a la disponibilidad y al precio.
- Sobreventa de unidades limitadas. Con mucho tráfico, varios clientes pueden comprar a la vez la última unidad. En una serie limitada es un problema real de imagen y de logística.
Preventa, límites estrictos y tráfico directo desde Instagram.
- Preventa con límite por variante. La preventa tiene un cupo propio para cada variante, por ejemplo talla y color. Cuando el cupo se agota, esa variante deja de estar disponible en preventa.
- Mecánica de drop con cuenta atrás. La ficha de producto muestra un contador hasta el lanzamiento. El botón de compra se activa solo a la hora fijada, así que todos salen en igualdad de condiciones.
- Instagram Shop como canal de venta. Los productos de la tienda se etiquetan en los posts de la marca. El cliente toca el producto en el post y pasa a la compra sin buscarlo en la tienda.
- Configurador conectado al stock. El configurador no permite elegir combinaciones que no se puedan producir. El precio se actualiza a medida que se eligen opciones.
- Disponibilidad por variante. Calculamos el stock de cada variante por separado, no del modelo completo. Así el cliente ve que se ha agotado la talla M aunque la L siga disponible.
- Pruebas antes de cada drop. Antes del lanzamiento comprobamos la tienda bajo carga y la exactitud del stock. El drop es el único momento en el que no hay margen para arreglos en directo.
- Preventa comunicada con claridad. La ficha de producto y el carrito indican claramente que el producto se fabricará al cerrar la preventa. El cliente compra sabiendo lo que compra y la marca evita reclamaciones por malentendidos.
- Contador hasta el lanzamiento. La cuenta atrás genera expectación antes del drop e indica exactamente cuándo empieza la venta. El cliente no tiene que recargar la página a ciegas.
Con qué lo construimos.
Cómo se construyó.
Análisis de los drops
Revisamos cómo habían ido los lanzamientos anteriores. Identificamos dónde abandonaban los clientes y cómo era el tráfico en los primeros minutos.
Mecánica de preventa
Construimos la preventa con límites para cada variante. El cliente sabe desde el principio que compra un producto en preventa y no en stock.
Configurador
Diseñamos un configurador de producto conectado a la disponibilidad y al precio. Cada opción tiene asignado su efecto en el precio y el stock.
Instagram Shop
Conectamos el catálogo de la tienda con Instagram Shop. La marca etiqueta productos en sus posts y los datos de producto salen de una única fuente.
Pruebas antes del drop
Antes del lanzamiento comprobamos la tienda bajo carga y el correcto bloqueo del stock. Solo después el drop llegó a la comunidad.
Lo que cambió.
Descubre otros proyectos.
¿Preparas tu próximo drop?
Prepararemos una tienda que aguante los picos de tráfico, la preventa y las series limitadas sin sobreventa. Si vendes con drops, una tienda estándar solo funcionará hasta el primer gran lanzamiento. Hay tres claves: stock calculado por variante, preventa con un límite estricto y pruebas antes del inicio. La personalización tiene sentido cuando el configurador conoce las limitaciones de producción. Y si tu comunidad está en Instagram, la tienda también debería vender allí.
Hablemos de tu drop →